viernes, 29 de julio de 2016

Niños felices

La calle olía a flores debido a las sábanas limpias colgadas de las cuerdas que daban a la calle. Marcando un oleaje al unísono abrían paso a los niños que correteaban alegres con su nuevo balón dirigiéndose al descampado de las afueras. Los niños, adornados con ropajes castaños y camisas blancas, se lo iban pasando mientras emitían risas contagiosas y vitales. Cogían sus boinas con fuerza para no perderlas durante el trayecto. Los zapatos desgastados de piel o charol marcaban la diferencia entre clases, la cual poco importaba cuando volvían a casa bañados en barro y hierba. Por el camino si el panadero se encontraba alegre, les ofrecía una barra de pan para compartir, la anciana Marga, agua para que no se deshidratasen, y desde luego procuraban siempre parar a convencer a la chocolatera para que les diera su manjar favorito. Sucios, sudorosos, animados, con la adrenalina corriendo por sus venas, eran un solo grupo aun habiendo dos equipos.  No había ganadores o perdedores aunque un equipo marcase más que el otro. Sí sentían rabia, pero comprendían que en ocasiones se gana y en otras se pierde. Que un día la suerte juega a tu favor y otro día parece que prefiere dejarte en manos de la torpeza.  Pero siempre, siempre se lo pasaban bien. Siempre procuraban que el juego no pasase de ser un juego. Siempre se tendían la mano para mirar en la misma dirección. Siempre el valor de la amistad iba por delante. 

Gato

Yo también tengo ganas de dormir contigo, acurrucarme en tus brazos, que me abraces con fuerza para no despertarte con mis vueltas.
Sentir tu respiración cerca de mi rostro y que se me erice la piel al sentirla. Percibir como cada caricia que te dé pueda ser una explosión de ternura en mi pecho. Y que esos besos que en la calle son dulces, en la cama sean como una obra de arte de esas que parecen que las necesites para vivir. Y luego despertar y sentir que podemos perdernos en las pupilas del otro sin temer a no encontrarnos de nuevo con la realidad. Me apetece. Admito abiertamente que me apetece. 

sábado, 2 de julio de 2016

Cartas a María y Sheila: S.O.S



Tus labios, quizá resecos, quizá húmedos. Tus ojos, como dos perlas brillantes con la profunda pupila percibiendo toda la realidad que te envuelve y tu iris, esos colores valientes y vivaces envueltos en el blanco que ahora debe de ser escarlata. Tus manos, vibrantes, intranquilas, persiguiendo las lágrimas que te brotan de los ojos tratando de escapar del dolor que llevas dentro. Tus pómulos, deberían ser rosáceos en lugar de etéreos, deberían encontrarse elevados en lugar de cabizbajos, deberían estar representando ese precioso traje que te sienta genial: tu sonrisa. Tu rostro se está quejando. Tu ser entero se compadece de ti. “¿Qué haces?” “¿Qué me haces?” “¿Por qué me haces tanto daño?”
 “Míralos. Mira a tu alrededor, a ellos no les tratas así, a ellos no les apuñalas. ¿Por qué a mí sí?”
Tus uñas, tus yemas. Se encuentra heridas.
Tu cuello, los lóbulos de tus orejas, tu pelo. Un pelo largo, precioso, protector, un pelo que te da abrigo en el invierno frío.
“¿Por qué? ¿Por qué tanto dolor?”
Tus clavículas, tus pechos, tu vientre decorado con un ombligo, ombligo que te recuerda que tu vida es un regalo que te han dado unas personas que te quieren más que a ellos mismos.
“Quiéreme. Yo te quiero, yo te trato bien. Te ayudo a moverte, te ayudo a sentir el calor del sol a primera hora de la mañana”.
Tus caderas, tu pubis, tus piernas.
“Te llevamos donde quieres. Conoces el mundo gracias a nosotras. Por favor, quiérenos como nosotras te queremos”.
Tus pies.
Esos pies valerosos que te han hecho avanzar. Esos pies que te han sacado de tantos apuros y te han estado acompañando desde que eras pequeñita.
Tu cuerpo entero chirría cuando te haces daño. Tu cuerpo entero siente lo que tú sientes. Tu ser tambalea junto a ti.
Eres un precioso regalo del universo, tu cuerpo es un santuario y tú eres su sacerdotisa. Tu cuerpo es un sistema complejo que no podría funcionar si fuera distinto a cómo es. Tu mirada es única, como lo es tu tacto, tu perfume natural, tu temperatura, tú.
Eres un hermoso lirio que quiere ser rosa porque todo el mundo las compra. ¿Realmente dejarías tus preciosos colores para ser una flor llena de espinas capaz de herir? Y sobre todo, ¿dejarías de lado a esa persona tan especial que ha estado contigo siempre… que eres tú misma?

Cartas a María y Sheila: Alas color púrpura



“¿Sabes eso que dices… Sé que tengo defectos y cualidades… pero creo que tengo más defectos que cualidades o simplemente que precisamente de lo que carezco es lo más útil y lo que tengo pues… ahí está?”
Hace nada y menos le comentaba esto a mi mejor amigo y él me respondió algo que quiero compartirlo con vosotras.
“No existen los defectos y cualidades, Cristina, solo las características. Todas las características son iguales, sencillamente le cambiamos la valencia y lo más interesante es que las características no tienen valencia en sí. Siempre se ha dicho que el altruismo es bueno y el egoísmo malo, pero entonces, ¿por qué a una persona altruista se le dice que ha de ser más egoísta? La respuesta es fácil. Todo atributo tiene simultáneamente las dos valencias. Hay cosas buenas o malas dependiendo del contexto. Y ahora viene lo más importante de la reflexión: las personas con baja autoestima aprecian las características en el peor contexto. Nuestros esquemas mentales se basan en no ser “buenos” o “suficientemente buenos” y para mantener ese esquema lo alimentamos. Ser infantil y ser inocentes son una misma cosa, ser raro y original también, ser reservado  y “autista” a su vez también lo son, un día y una noche forman parte de un día, tú decides cómo mirarlo.”
Y tiene razón.
En este mundo, (como en la saga de divergente), hay muchas “facciones” o simplemente minimundos.
Existen 7 tipos de inteligencia hasta ahora descritas:
-La inteligencia musical (reconocer notas…)
-La inteligencia naturalista (creo que se llama así y sino, bautizado) (amar la naturaleza)
-La inteligencia emocional (con sus dos corrientes intrapersonal [tus emociones] e interpersonal [las emociones de los demás])
-La inteligencia lógico-matemática (razonamiento lógico)
-La inteligencia corporal-cinestésica (movimiento, deporte…)
-La inteligencia espacial (artistas, arquitectos…)
-La inteligencia lingüística (escritores)

¡¡Qué aburrido sería el mundo si todas estas personas que hacen de él algo complejo y completo no estuvieran!!
Y qué aburrido sería el mundo si todas esas personas, personitas como vosotras, personitas como vuestros seres queridos, personitas como los desconocidos que os cruzáis cada día en el metro o bus y personitas como yo, no existieran para darle a esta realidad su tonalidad especial, su característica, su esencia y esa existencia que sólo ellos tienen.
Qué aburrido sería este engranaje imperfecto sin vosotras como parte de la maquinaria que lo mueven. Sois piezas esenciales para otros engranajes. Si no estuvieran, las agujas no se moverían ni un milímetro.

Cartas a María y Sheila: Welcome to my life



Cuando tenía unos catorce años, decidí que este era el himno de mi adolescencia. Creo que conocéis la canción y es posible que alguna vez os hayáis sentido así.
Do you ever feel like breaking down?
Do you ever feel out of place?
Like somehow you just don't belong
And no one understands you
Do you ever want to run away?
Do you lock yourself in your room?
With the radio on turned up so loud
That no one hears you screaming
No you don't know what its like
When nothing feels alright
You don't know what its like to be like me
To be hurt, to feel lost
To be left out in the dark

To be kicked when you're down
To feel like you've been pushed around
To be on the edge of breaking down
And no one there to save you
No you don't know what its like
Welcome to my life
Muchas veces somos nosotros mismos los que nos cavamos los agujeros en los que caemos. Muchas veces somos nosotros los que construimos nuestros pozos, nuestras jaulas y desde luego los muros que impiden a otros entrar y nosotros no queremos salir.
A día de hoy pondría la mano en el fuego para descubrir que son incontables las personas que atravesarían medio mundo para sacarnos una sonrisa, son muchas las personas humildes y sencillas que a veces no tenemos en cuenta o puede que sí, que se acercan a nosotros en son de paz y con lo que topan es una armadura hecha de plata. Parece bonita pero por dentro arde.
Siempre que os sintáis fuera de lugar, que sintáis que no sois especiales para nadie, parad un solo momento a pensar en esas personas que han salido de sus casas cuando las habéis llamado, esas personas que han dejado lo que estaban haciendo para socorreros mediante una llamada o cincuenta mensajes, esa mano amiga que aún muchas veces sin merecerlo, ha seguido ahí.
Todos tenemos a alguien o “alguienes” especiales con los que sabemos que podemos contar incondicionalmente, y si no son un ejército, mejor J
Desde aquí quiero deciros además, que siempre tendré un huequecito para vosotras, aunque sea para deciros tres comentarios que en caliente pues quizás se escuchan a medias, pero en frío puede que sienten mejor.