sábado, 27 de agosto de 2011

Sin sentido-

Tengo demasiado aire en mis pulmones, tengo demasiadas palabras que quiero escupir, tengo demasiados pensamientos contradictorios, tengo tantas cosas que son inútiles; que me contaminan por dentro. El corazón, helado y cálido, la sonrisa postiza y real... Es todo irracional, mis actos son opuestos, los ojos que una vez fueron verde esperanza, brillan con un gris apagado, soy un lobo en busca de su supervivencia, una figura de mármol que se mueve por la calle, a pesar de iluminar el sol, yo lo veo todo nublado, porque dentro de mí, el mundo se nubla... Rojo sangre, negro azabache, blanco nieve... ¿Acaso se puede definir lo indefinible? ¿Acaso la suerte puede atracar al más desgraciado? ¿Puede un pobre dar dinero a un rico? ... Puedo gritar tu nombre en un susurro, puedo tocarte con solo imaginar la yema de los dedos zarpando en tu piel, puedo pisar, al que con una sola mirada, cree que puede levantar el mundo, porque, para mí no hay rey en el mundo... Soy la reina de mis propias emociones, y no habrá ser que me las robe... 

domingo, 14 de agosto de 2011

Nada-

Nada. Nada lejos. Sin que nada te atrape. Coge aire, y suéltalo lentamente bajo el agua, siente que cada gota te acaricia para intentar protegerte. Huye, por tu propio cuerpo. No dejes que nadie te atrape. No sigas las huellas de otro, solo sigue la fuerza de tu sombra, que te guía en el largo camino que has decidido emprender. Mira al cielo borroso. No puedes sentir los rayos del sol, el frío del agua quema tu superficie. Notas como la gente ríe a tu alrededor, y nadie te ve llorar. Sabes lo que toca, sonreír. Por eso, solo por eso, sigue nadando. ¿Notas el miedo? ¿No conoces el camino? Continúa. Siente que el oxígeno se funde entre tus células, que la vista te falla del cansancio, y aún así, no pares, y cuando notes, que estás a punto de caer, emerge. Sal a la superficie, hazte ver, nota como el viento te llena de nuevo y como las miradas penetran asesinas en ti. Pero no te sientas débil. No eres peor que ellos, solo diferente. Haz que tu presencia les haga temblar por el color de tus ojos. Haz que tu sonrisa sea tan amplia que tengan la sensación que se pueden perder en ella. Siente, que puedes volver a sentir sin miedo.

Cuando haya llegado ese momento, podrás volver a respirar a gusto. Pero mientras tanto, nada para huir, y huye hasta que seas fuerte...