lunes, 1 de febrero de 2016

Y una voz centelleante me recuerda que no vendrá a por mí, que no es un héroe, que sólo lleva capa sin disfraz, sin embargo sigo esperando a que llegue, vanamente... Tendré que ser yo la que se ate el antifaz.

¿Tan difícil soy?

Nunca me había hecho esa pregunta en concreto. Algunas de parecidas han rondado por mi cabeza, pero la de ser demasiado complicada, compleja no... ¿Valgo menos que el orgullo de alguien? ¿Merezco que me traten así? ¿Es así como deben tratarme? Tantas tantas preguntas que no tienen solución.
Es suficiente. Miento, no solo es suficiente… Me sobra.
Me sobra con los momentos que me regalas, me sobra con esos besos que se pierden entre caricias.
(…)
Somos psicológicamente adecuados, emocionalmente útiles, físicamente