viernes, 11 de diciembre de 2015
Somos colores
Todos tenemos una luz. La de algunos es turquesa, la de otros carmesí, para unos terceros ocre... Hay personas que encajan perfectamente a ti según vuestra gama de color. Probablemente te entenderás perfectamente con alguien que tenga tu color... O puede que os canséis. Te llevarás genial con alguien que se acerque a tu pigmentación y quién sabe sino incluso mejor con alguien con un tinte opuesto en la escalera cromática.
martes, 1 de diciembre de 2015
La pureza de un niño
Me ha sorprendido mucho la siguiente situación:
Estaba en mi cuarto haciendo mis cosas de la uni, mi prima ha venido un ratejo,le he enseñado a multiplicar y ha marchado. Ha vuelto después y le he prestado atención a medias, y en una de esas preguntas sinceras que te hacen los niños me ha dicho "¿Por qué no sonríes?". Me he quedado en shock. Qué razón tienes pequeña... Lo gracioso es que un poco antes me ha comentado "Yo quiero ser tú, tienes bolis chulos y un ordenador... y un móvil y 'eso' que no sé que es (el tippex)"... Y sin embargo, enana, soy yo la que envidia esa despreocupación tuya y esa honestidad ingenua.
Estaba en mi cuarto haciendo mis cosas de la uni, mi prima ha venido un ratejo,le he enseñado a multiplicar y ha marchado. Ha vuelto después y le he prestado atención a medias, y en una de esas preguntas sinceras que te hacen los niños me ha dicho "¿Por qué no sonríes?". Me he quedado en shock. Qué razón tienes pequeña... Lo gracioso es que un poco antes me ha comentado "Yo quiero ser tú, tienes bolis chulos y un ordenador... y un móvil y 'eso' que no sé que es (el tippex)"... Y sin embargo, enana, soy yo la que envidia esa despreocupación tuya y esa honestidad ingenua.
Cosas corrientes
Llevaba unos días con un runrun extraño dentro. Estaba desganada, no desanimada pero sí una pizca apagada. Habían habido momentos a lo largo de la semana que me habían servido de chispa para recuperar un poco esa vitalidad propia de Cristina, pero hoy he encontrado un súmmum. Se me habían arruinado los planes para esta tarde y mi madre me ha propuesto salir por Sabadell. En la parada de bus nos hemos reencontrado con una chica con la que jugaba cuando era pequeña, una chica repleta de carisma, con una sonrisa muy amigable y un tono de voz dulce. Me ha hecho ilusión reencontrarme con ella y a la vez charlar con alguien que te inunda de paz y ternura. Una vez subida en el bus, ha empezado a anochecer. En la radio ha sonado more than words, una de mis canciones preferidas, y mientras cantaba me venía el olor de mi propio perfume. Ha sido una situación de extrema calma y tranquilidad. Eso es justo lo que necesitaba: desconectar por un momento de todo y disfrutar de un momento especial, en un día cualquiera, dentro de una situación corriente y sin realmente algo sorprendente o apasionante que destacar. Comparto esto para recordar que los pequeños detalles de la vida son precisamente lo que hacen que despertarse valga la pena.
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