Soy la chica de fuego. Soy llamas, energía, movimiento, calor. Soy luz pero puedo hacer daño si no vas con cuidado. Y ese rastro que ves de cenizas, son mis momentos de dolor, pero, lo ves? El viento va soplando y se va yendo ese polvillo. No puedes apagar el fuego, alrededor siempre tiene oxígeno, tiene una chica de aire que la alimenta con frecuencia y otra más que cumple la misma función, tiene un chico de agua que la aserena cuando las llamas se convierten en hoguera pero jamás la llega a apagar, tiene tantos elementos que juegan con ella que impiden que se llegue a apagar. Y ella además tiene la habilidad de encenderse a sí misma, nunca se llega a perder y a veces hace el amago de consumirse pero lo cierto es que no... La chica de fuego es la chica que siempre arde. Es la chica que desde siempre y por siempre emitirá calor.
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