Podéis llamarme friki o ilusa, pero me gusta creer en ello.
Me gusta creer que existe un tipo de “destino”, no de ese
que te marcan las estrellas y no puedes combatir, ese no. Me gusta pensar que
mediante tus decisiones te vas forjando pero a la vez que las cosas ocurren por
“alguna razón”, normalmente, una buena que se puede encontrar con un poquito de
ganas. También me agrada imaginar que si eres buena persona tus acciones se ven
recompensadas, y ahora sí que sí, que os explico lo que me ha sucedido hoy, a
alguien le puede gustar. Pero os pongo primero en un contexto completo: el
sábado vi unas chicas vendiendo rosas en la puerta del hospital, eran amables,
tenían las rosas baratas y además te regalaban una frase plasmada en una
cartulina y decorada con un hilo de forma gratuita. Mi pareja les compró una
rosa y a mí me regalaron una de estas frases y me hizo ilusión, de forma que
para agradecerles su esfuerzo (llovía y hacía frío) y sus ganas de hacer
felices a los demás, les regalé yo unas chuches a ellas. Hoy se me ha caído a
mí un pendrive por una alcantarilla (por suerte seca) de la universidad y me ha
sido imposible alcanzarlo por mí misma, de modo que he corrido a la facultad de
ciencias y justo en la puerta he encontrado a unos trabajadores, precisamente de la
sección de mantenimiento, que me han ayudado desinteresadamente a recuperar mi
valioso objeto profesional. ¡¡Menuda alegría!! J
Moraleja: Ayudar nos hace felices a nosotros, hace felices a los demás y es
posible que encima tú también recibas tu premio tarde o temprano.
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