sábado, 22 de noviembre de 2014

Castillo de arena

Dicen que la vida sigue. Que no se acaba aquí. No estoy de acuerdo. Considero que no es la misma vida. Cuando de repente tus esquemas se rompen. Cuando te das cuenta que ya no eres dos sino uno, cuando ves como un castillo se desmorona ante tus ojos, la vida no sigue. No la misma vida. Cuando sabías que esa persona estaba allí, cuando con una mirada te entendía y ya no queda nada. Sí, sí queda. Quedan cenizas. Trozos de piedra que se congela. Queda el frío del tiempo, queda la sensación de estar perdido. Queda una especie de temor a no recuperarte. Pero 'si lo que tienes que hacer ahora es disfrutar de la vida'. No, lo que tengo que hacer ahora es encontrarme. Es reconstruir con mi propia piel esa mitad que se ha ido. Es quererme a mí misma como él solía hacerlo. Reconocerme en el espejo y ver que esa soy yo. Que no hay duda de que esa soy yo. Que la vida sigue, estropeada pero sigue.

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