viernes, 24 de febrero de 2012

Tengo miedo de caer.¿Eh?

Subí, elevé,llegué sin casi darme cuenta a la punta más alta del pedestal. Sentí las nubes girando a mi alrededor y vi el sol en su máximo estado de pureza.Contemplé seres que cantaban dulces melodías mientras un chorro de agua color arcoiris caía de algún lado. Yo era feliz, y creí que lo sería para siempre,pero no lo es.
Un día notas como el pedestal va menguando, como es poco a poco, no lo sufres directamente hasta que sucede:Te quedaste sin pedestal,sin melodías,sin sol.
No, no bajas a un mundo lleno de llamas, no deja de haber luz. Solo que ahora esa luz es blanquinosa y apagada. Es un fluorescente sin brillo ni sentimiento. 
No, no acabas en una cárcel llena de barrotes que te impiden cruzar hasta la alegría simplemente, hay una puerta grande y espantosa que muestra imágenes desagradables, muy vieja y húmeda y más bien en un estado putrefacto; no acompaña la idea de traspasarla.
No, no significa que no sonrías, pues tienes otras razones, no significa que ya no le quieras,pues el sentimiento sigue ahí, es solo que hemos pasado de lo más luminoso que los ojos pudieran apreciar hemos pasado a, una habitación más. Vacía, sin palabras sin muebles. Solo llena de fotos,recuerdos y en fin, nuestros corazones. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario