Solo quiero decir que soy humana. No tengo poderes, y como todo el mundo desearía tener algún que otro para poder sobrevivir. ¿Sobrevivir? ¿De qué? Hoy me pregunto ¿de qué tenemos que sobrevivir? De nosotros mismos. ¿Por qué dejamos de compartir?¿Por qué el egoísmo? Somos tan estúpidos que nos creamos miedo los unos a los otros, pero principalmente a nosotros mismos... ¿Quién te asusta más que tú mismo? ¿Quién te da más miedo que todo lo que está dentro de tu cabeza? No, nadie quiere hacer daño a nadie, es el miedo que nos damos.... Queremos que la otra persona nos dé miedo, para poder hacerle daño... Queremos razones... Todo viene de dentro. De la envidia, de la ira...Y del miedo. Del miedo a ser menos... ¿Quién pega? Quien tiene miedo a que otro sea más que él... Somos tan simples y tan complicados... No sabemos enfrentarnos a nosotros mismos, queremos que nos dejen tranquilos cuando nosotros somos los que nos queremos abandonar. ¿Miedo de la soledad? ¿Qué es la soledad? ¿Qué es la tristeza? Todo lo llevamos dentro, y no lo llevaríamos si no quisiéramos... Somos morbosos... Queremos sentir más y para sentir más tenemos que sentir menos... Para sentir felicidad debemos sufrir antes... Si fuéramos siempre felices no sabríamos que lo somos. ¿Por qué todo lo queremos saber si cuanto más sabemos más daño nos hacemos? Estúpidos. Morbosos. No nos importa seguir con algo a pesar de que nos duela, porque queremos saber más. La primera vez que una chica hace el amor le duele, pero quiere repetirlo. ¿Por qué? Porque quiere sentir placer, y sabe que solo lo conseguirá después del dolor. Cuando alguien bebe por primera vez, no suele gustarle la bebida, ¿Por qué otra vez? Para poder aislarse del mundo.
Alguien nos dijo que un espíritu creó el mundo en siete días. Alguien nos dijo que venimos de una gran bola de masa a alta presión y temperatura. Y nos lo creímos. Y además decimos que lo otro es mentira. ¿Lo sabes? ¿Estuviste allí para decir que fue lo que creó nuestra raza? Pues felicidades.
No, sí, me avergüenzo de mí misma. Si, no, sé quién soy.
El estado de ánimo, nosotros somos los que decidimos como sentirnos, y ahora me vendrá algún ser “inteligente” a negármelo y decirme : “No, porque la gente a la que queremos también puede influir en el estado de ánimo”. Tú decides a quién querer, y tú decides si te hace daño o no.
No nos conocemos. Queremos saber más sobre otras especies, de otros lugares, pero ¿por qué no empezamos primero por nosotros mismos, por nuestra cabeza? No hay nada más difícil que un ser humano, y es lo que más ignoramos, cuando debería ser a lo que se le ha prestado mayor atención.
No tengo más que decir, no soy científica, ni literaria, no soy adulta, ni tampoco niña, solo soy alguien más de tu misma especie que tenía ganas de plasmar algo que llevaba dentro.
Pd: Gracias a quien lo haya leído por completo
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