El tema de la adolescencia es un tema muy delicado, y sobretodo muy subjetivo.
Para mi la adolescencia, es como una montaña rusa, donde ahora estás en la cima de la montaña, y a la mínima estás rozando el suelo.
Es una etapa muy complicada, donde sufres tantos cambios que ni tú sabes que estás haciendo, o en que te estás convirtiendo. Un día te sientes un ángel, y otro un demonio. Un día te enorgulleces de ti mismo, y al día siguiente te avergüenzas de ser tú .Además también por los adultos, ya no sabes como actuar, ni como te deben de tratar, eres muy niño para unas cosas, pero suficientemente mayor para otras, y tu forma de pensar y de actuar ya que ni eres niño, ni eres adulto, es una sensación extraña. Pero sobretodo, lo que más se nota en la adolescencia, son los complejos. Todos sufrimos complejos, y envidia. Sientes que todos hacen todo bien, y a ti, se te da bien algo, pero crees que realmente, no es demasiado útil, además de pensar que hay otra persona que hace lo mismo, y lo hace mejor. Y sobretodo, es una etapa donde hay mucha envidia. Al menos, yo sufro mucha envidia. Pero, hay algo que es muy característico en la adolescencia. Especialmente en las personas que no se terminan de querer, y es que imaginas, que la vida de los demás es perfecta. Es posible que lo sea, y posible que no. Pero envidias esa vida, envidia ese algo que tiene otra persona que tú no tienes. Es una tontería, cada persona tiene algo que le hace ser esa persona, ese algo especial que nos define, y no tiene nadie.
Los adolescentes deberíamos querernos más a nosotros mismos, y dejar de envidiar a los demás y a su vez, deberíamos confiar más en nosotros y nuestras posibilidades.
Creo que todos nos sentimos así...
ResponderEliminarY si no siempre, alguna vez, siempre acabamos por sentirnos así. Posiblemente, nuestra situación, la de todo el mundo, sea parecida, aunque creamos que es diferente y... Bueno, la sociedad está un poco enmascarada, pocas personas se muestran como son, todo o casi todo el mundo se 'las da de perfecto' y eso... Hay gente a la que le afecta, me incluyo. La adolescencia es la época de las preguntas que no son capaces de encontrar una pareja para ser resueltas. Es una noria a cámara rápida, subes tan rápido como bajas y... Eso es lo que nos hace imposible querernos como somos, el prototipo estándar de persona perfecta que está impuesto ante todos, y al que todos terminan queriendo parecerse. Pero esto es un callejón sin salida, puesto que nunca se es capaz de alcanzar ese prototipo. Envidias, ¿Envidias? ¿Por qué hay tantas envidias? Pues precisamente por eso, por que todo el mundo aparenta ser más de lo que es, y en el fondo, a los que no somos unos egoístas con todos y todo, nos hace decaer. La única solución, tanto como para no sentirse enormemente acomplejado, como para la envidia, es encontrar la paz consigo mismo, y marcarte tu propio prototipo de persona, marcarte como quieres ser, y serlo, nada más.